Cuando ya todos han muerto
y el hombre no tiene a quien herir
el vacío lo llena, lo abruma
lo envuelve
y el hombre ahora
siente ese miedo
que tantas veces vio
en los ojos suplicantes
de los que humilló
y por primera vez
su mirada cobra la no expresión
de todos aquellos
que para siempre silenció
Novela: Antonio Díaz Oliva
Hace 5 meses

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