¡Oh, Dios!, cuán largo el camino
¿Por qué cuando se es niño no hay camino?
¡Oh, Dios!, ¿Por qué tanto dolor?
tanta hambre
tanto pavor
¡Oh, Dios!, ¿Porqué cuando te miro
escondes tu mirada en el infinito?
Dios, ¿por qué huyes?, traidor
Hoy doy palos de ciego
en la oscuridad
en el ocaso
en el horror
Y escribo
te llamo
te grito
te suplico
¡Oh, Dios!
hoy doy palos de ciego
para intentar hallarte
en el pánico onírico
de saberme vivo